lunes, 29 de febrero de 2016

Con música se cocina mejor

Porque se apodera de nuestro cuerpo y acompasa nuestras acciones mejorando su eficiencia, desde batir unos huevos o remover la bechamel, hasta moler pimienta o rallar queso y pan duro; sin olvidar el corte de frutas, verduras, hortalizas y otros alimentos.


Además el canto favorece la secrección de endorfinas. La endorfina es una hormona que favorece el bienestar de las personas, causando felicidad e incluso euforia; y lo mejor de todo es que, independientemente de que cantemos bien o mal, o seamos niños o adultos, el efecto sigue siendo el mismo. En definitiva, el canto es un antiestrés natural, pues permite liberar eficazmente las emociones que en muchos casos son el origen de tensiones inexplicables. Así que, a partir de ahora, que la ducha no sea tu único escenario en casa.





La música presenta gran variedad de géneros y estilos, y según el momento o nuestros gustos y necesidades, unos pueden ser más apropiados que otros. De igual modo alimentos también hay muchos y variados, pero no todos son igual de saludables. A continuación os facilito unos enlaces con información sobre hábitos alimentarios saludables.

Nada mejor para terminar este artículo que conocer a la "Vegetable Orquestra": Un curioso grupo de músicos que fabrica con verduras sus propios instrumentos. Desde luego su concierto no puede ser más saludable: comienzan comprando las verduras en el mercado (cada músico utiliza alrededor de unos 5 kilos) y terminan invitando al público a una sopa de temporada que cocinan durante el espectáculo. ¡Buen provecho!


domingo, 14 de febrero de 2016

El asombroso (y "obstinado") mundo de Gumball


Cuando repetimos un ritmo constantemente (obstinadamente), sin parar, estamos interpretando un obstinato u ostinato rítmico. Generalmente se trata de un esquema o patrón de corta duración (1 ó 2 compases) que sirve de acompañamiento a una obra musical, una canción, un recitado, etc. Podemos interpretarlo utilizando nuestro propio cuerpo (palmas, pitos...) o con instrumentos de percusión (triángulo, caja china...). 

Si a ese ritmo repetitivo le añadimos notas musicales lo convertimos en un obstinado melódico que podremos interpretar bien con nuestra propia voz, bien con instrumentos de viento o de cuerda como la flauta y la guitarra, respectivamente. Prueba a crear y grabar un obstinato rítmico o melódico e improvisa (inventa) otros ritmos y melodías a la vez que reproduces la base grabada, con la práctica conseguirás excelentes resultados.

Para que vayáis practicando algunos obstinatos os dejo el siguiente vídeo que he elaborado con la sintonía de apertura de la serie de televisión animada "El Asombroso Mundo de Gumball", serie que aúna con gran brillantez diversión, humor y un grafismo atrevido. 



Juega a Creador de Personajes GUMBALL


Por si fueran pocos los disparatados personajes con que cuenta esta serie existe una aplicación web para que tú mismo puedas crear tu propio personaje. 

Además, una vez acabado, podrás hacerle bailar con diferentes músicas ¿A qué esperas para probarlo?


Os recomiendo también el visionado de este fragmento de la serie en el que Darwin y Gumball nos brindan toda una lección de valores: palabras que duelen como puños.