miércoles, 26 de febrero de 2014

Paco de Lucía se lleva su guitarra pero nos deja su música universal


Hoy hemos amanecido con una triste noticia: El máximo exponente de la guitarra flamenca, Paco de Lucía, fallecía de un infarto esta madrugada en México a los 66 años de edad.
Francisco Sánchez Gómez, de nombre artístico Paco de Lucía, nació en Algeciras en diciembre de 1947. Su vocación le venía ya de familia: hijo de Lucía Goméz 'La Portuguesa', de la que heredaría el 'de Lucía', y de Antonio Sánchez, de quien recibió sus primeras lecciones de guitarra. Así, empezó a tocar la guitarra a los 7 años y con tan sólo 14 grabó su primer disco, junto a su hermano Pepe (padre de la cantante Malú), en el dúo 'Los chiquitos de Algeciras'.  
Así arrancaba la carrera musical de aquel joven que se acabaría convirtiendo en el mejor guitarrista de la historia. Más adelante grabaría con Camarón de la Isla, con el que formó una de las parejas más míticas del flamenco más puro y con quien después fusionaría el arte con ritmos de música pop-rock y jazz, lo que contribuyó a su popularización, a que diera el salto de los tablaos a los grandes escenarios de todo el mundo y, por ende, a la internacionalización del flamenco. 
El maestro de Algeciras también pasará a la historia del flamenco por la incorporación del cajón, de procedencia afroperuana. Capaz de introducir percusión en este arte, el cajón llegó para quedarse y hoy se ha convertido en imprescindible en el flamenco contemporáneo. 
El Premio Nacional de Guitarra de Arte Flamenco, la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, Medalla de Andalucía o el Premio Príncipe de Asturias de las Artes (2004) atestiguan el reconocimiento que Paco de Lucía, que también es Doctor Honoris Causa por la Universidad de Cádiz, ha recibido a lo largo de su trayectoria profesional.
La mejor despedida que le podemos dar es seguir disfrutando de su música; escuchemos pues su pieza más conocida, "Entre dos aguas", rumba que le daría un gran éxito comercial.


Siento una pena muy grande en el pecho, como raspao de guitarra flamenca, un quejío, un desgarro de la garganta en el cante hondo. Se nos fue el "especial" más especial, el Duende de toque virtuoso y ahora lo disfrutarán los ángeles en el cielo, haciéndole un coro de palmas para acompañarle en la guitarra. Se murió el genio y nace la leyenda. Sus cenizas deberían ser arrojadas entre el Mediterráneo y el Atlántico, entre dos aguas, sus "dos aguas" ya inmortales para la eternidad. (Anónimo)

¿Qué os parece si ahora interpretamos un pequeño fragmento de esta maravillosa pieza? Por cierto, ¡ojo con el sol#! Si quieres la partitura pincha sobre la guitarra.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

HOLA ANDRÉS!!!!
Estoy muy contenta como te dije de estar en la E.S.O, pero hecho de menos el colegio y los profesores de toda la vida.
Posdata: por cierto, ¿sigues de director?
Malena9

Maestro dijo...

Me alegro de que te vaya bien Malena y de que te acuerdes de nosotr@s. Por otra parte y, muy a mi pesar mío, sigo con la dirección, aunque espero que más pronto que tarde pueda volver al aula que es lo me gusta. Salu2

Anónimo dijo...

Jajajjaajjajjaja, te deseo lo mejor Andrés.
Malena9

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